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Testimonio de Salvación de Hno. Boenerges.

Conocí a Jesús como mi Salvador personal la noche del 29 de mayo de 1980 en la Iglesia Bautista de la ciudad de Cojutepeque El Salvador C.A.  Ya había asistido en algunas ocasiones para escuchar, pero no fue sino, hasta esa noche de mayo en que fui convencido de pecado por el Espíritu Santo, traté de salirme de la reunión, pero había algo que me hacía seguir sentado en la banca y cuando el predicador hizo el llamado para acepar a Cristo, oculté mi cabeza entre mis manos y cerré los ojos para que pasara aquel momento y no acepar a Cristo.  El culto terminó, pero no la confrontación; minutos después recibí a Cristo en la oficina del Pastor.

Testimonio de llamado al Ministerio de Hno. Boenerges.

Fui llamado al ministerio en el año 1983 durante un servicio de predicación en la Iglesia Bíblica Bautista de Cojutepeque El Salvador.  Pasé al frente he hice público mi llamamiento. Para mi vergüenza no obedecí al llamado hasta cuatro años después. Ingresé al Seminario Bíblico Bautista de la Ciudad de Cojutepeque el año 1987, en donde permanecí por 6 años; tres como  alumno y tres como maestro del Seminario desde 1987 hasta 1993.

Experiencia Ministerial

En el Salvador.

Ministrando con la predicación del evangelio en la Iglesia Bíblica Bautista en Cojutepeque entre 1981 y 1984.
Ministrando con la predicación en la Iglesia Bíblica Bautista de San Salvador El Salvador  1987 - 1990.
Comenzando una obra junto a hermano Ozegueda en Aguilares  El Salvador  1991.
Ministrando como profesor del Seminario Bíblico Bautista Cojutepeque  El Salvador  1990 - 1993
Ministrando en Misión Bautista en Ciudad Delgado El Salvador  1992 - 1994.
Enviado como Misionero para América Latina  1995.
Misionero en Honduras  1996 – Hasta hoy.

Sumario de Ministerio en Honduras

En el mes de julio del año 1995 dejamos nuestra iglesia como también nuestro país. Mi esposa, mis hijos y yo; para salir no a la ventura, sino bajo la voluntad de nuestro Dios; impulsados por el deseo de obedecer nuestro llamado a la obra misionera en Honduras. Cuando salimos no contábamos con ningún sostén, excepto una pequeña ofrenda que recibíamos fielmente cada mes de parte de nuestra iglesia en San Salvador. Recuerdo que hubo mucha oposición de todas partes; tanto de amigos cristianos como de nuestras familias; las opiniones estaban divididas había los que pensaban que yo era un gigante en la fe, y los que decían que yo estaba totalmente loco, pensaban según nos dijeron, que las iglesias en Centro América no estaban interesadas en apoyar la obra misionera. A pesar de todo empacamos nuestra pertenecías y las depositamos en casa de un familiar; comenzando así la larga y cansada tarea de ir por las iglesias, presentando nuestro proyecto y predicando sobre la necesidad de levantar los ojos a los campos donde no a llegado el Evangelio de Jesucristo. Solicitando de esta manera a las iglesias que apoyaran nuestro ministerio a Honduras. En el año1996 llegamos a nuestro campo misionero en Honduras en donde hemos permanecido ya por doce años.
El apoyo que hemos recibido de las iglesias es escaso, con todo Dios a bendecido la obra grandemente.